sábado, 9 de julio de 2016

Decisiones

La vida parece estar plagada de decisiones y bandos, están los que defienden su posición por encima de todo y odian a las otras partes, los que les tocó, los conformistas o los que simplemente prefieren no discutir.

Ricos o pobres, monárquicos o republicanos, capitalistas, socialistas o comunistas, PC o MAC, iPhone o Android, Playstation o XboX, heterosexual, bisexual u homosexual, soltero o casado.

¿Hasta que punto es real la decisión? Estamos influenciados por nuestro entorno, amigos, educación y nuestra manera de ser. Si iPhone es la moda en tu país, si eres una persona que quiere ir en contra del sistema, jamás comprarás un iPhone y te decantarás por un Android, pero... ¿eres tú quien ha tomado esa decisión? Ahora dirás que también depende de lo pudiente económicamente que seas. Eso es cierto hasta un punto, no se tú, pero yo conozco a más de uno que no llega a final de mes pero que tiene el teléfono de última generación. Ese que te dice que no va a conciertos ni festivales porque no tiene dinero pero se acaba de gastar 600 euros en un teléfono, en una consola o en una tablet. 

Aquí no estamos para juzgar, cada uno tiene sus propias prioridades en la vida. Hay quien prefiere comer mal y gastarse el dinero en fiestas y alcohol, mientras otros prefieren comer como marqueses sin salir de casa el resto del mes. Hay quien prefiere ser consecuente e invertir su sueldo de manera más o menos equitativa.

Y hablando de prioridades, llevo semanas dándole vueltas al tema parejas y familia. Y es que a la puerta de los 28, parece que mi única prioridad debería ser conseguir pareja estable, casarme y tener hijos, y cuanto más lo pienso, más repudio siento al respecto. Porque seamos honestos, se trata otra vez de una decisión, pero la sociedad te empuja a que tomes la decisión "correcta" o más bien la que ellos quieres que tomes.

Cada vez que comento que he dejado de creer en el amor, que no lo compro, que voy a morir sola porque dudo mucho que conozca a "una persona con la que estar el resto de mi vida", me miran con cara de entre pena, desaprobación y susto. "¡No mujer, no digas eso!¡Aun, eres joven!".
¡Cierto! se me olvidaba que aun soy joven, tal vez en 15 años no tenga tanta suerte y es por eso que ahora mismo debería estar buscando el amor en cualquier esquina: en el bar, en el supermercado, en el metro, en la oficina y hasta caminando por la calle.

Pero es que no, no creo en el amor. Veo parejas conocidas y desconocidas, ¿cuánto dura el amor?¿3 meses, 6 meses, 2 años, 10? Cuanto dura antes de que empieces a picotear por ahí, a descargarte el tinder, el happn, snapchat o cualquier otra app que te sirva para coquetear mientras tu pareja está en el sofá viendo una peli o simplemente haciendo lo mismo que tú. Cuanto dura antes de que pases del coqueteo a follarte a otro una noche loca. Cuanto dura antes de que esa noche loca se convierta en algo más pero como la sociedad te dijo que debías comprarte una casa, un coche, tener hijos, vacaciones en familia.. y ahora tu economía no te permite separarte. Luego te preocupa el qué dirán; el que dirán sus padres, los tuyos, vuestros amigos, los padres de la escuela, tu jefe o la vecina del 5º. Y lo que más te asusta, ¿y si tu nuevo folla-amigo/a es solo algo temporal? ¿y si la llama se apaga también como se apagó con tu actual pareja? ¿merece la pena volver a empezar de 0? ¡Si puedo tener a los dos a la vez!

Luego están los que a pesar de que lleven 3 meses sin tener relaciones con su pareja, siguen siendo fieles. Simplemente aceptan que así será su vida, que tal vez el sexo no sea tan importante. Que hay otras cosas en la vida y que es normal que la cosa decaiga.

Llamadme cínica, pero si eso es el "amor", no lo quiero. 

¡Ay que sí! enamorados del amor, que el hecho de dormir abrazado a tu pareja es lo mejor del mundo, personalmente odio dormir con gente o que me abracen cuando duermo. No hay nada mejor que tener una cama de 140 para ti sola.
¡Ay que si! que tener a una persona a tu lado que te apoya en todo momento, la mayoría de las veces, no es así. Y lo sabes.
¡Ay que si! que me dirás tantos argumentos absurdos, triviales y azucarados para que vuelva a creer en lo que la sociedad actual llama amor, relaciones y familia.

Pero lo siento, llegas demasiado tarde. No me podrás curar de mi realística percepción de eso a lo que llaman amor. Donde se sufre más que se disfruta, donde se posee más que se comparte, donde vidas separadas dejan de existir y donde los celos acaban con vidas.

Aún así me gustaría creer que hay una pequeña parte de la población con relaciones humanas saludables, así que en el fondo, muy en el fondo, aun no he perdido la esperanza.

Fdo.
Una cínica decepcionada

2 comentarios:

  1. Que buen post! Muy respetable que no creas en el amor. Lamentablemente mucha gente cae en ese tipo de relaciones de ya no follar nunca o engañar a su pareja con cualquiera que les lance una mirada provocadora, tan sólo por el miedo a estar solos, por miedo a romper la rutina en su vida o por que tienen una relación enfermizamente de coodependiente. Yo tampoco creo encontrar a una persona con la que me apetezca estar por el resto de mi vida pero no es algo que me preocupe o agobie, pues no es mi intención casarme ni tener hijos. Pero aún así creo en el amor jaja que no dura tanto como en las generaciones de nuestros padres o abuelos, pues no, pero cada generación evoluciona y creo que el amor ahora es algo express. Creo que antes las parejas se quedaban juntas porque era mal visto el divorcio o simplemente por que Dios les castigaría ya que el matrimonio es para siempre o simplemente porque es "el marido/esposa" que les tocó. Lo que está claro es que nuestra generación es mucho menos paciente y manda todo al demonio por cualquier tontería, no sabemos lidiar con los defectos y los errores de otros tan bien como nuestros abuelos. Claro que la tecnología lo hace más fácil pues no importa so vives en una pequeña villa en el medio de la nada, mientras tengas acceso a internet podrás "conocer" gente y cambiar de pareja tan frecuentemente como cambias de bragas. Y bueno creo que lo importante es aprender a ser feliz estando solo, disfrutarse a sí mismo y no buscar desesperadamente a esa "media naranja", si llega bien y si no, que más da :)

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  2. La reflexión sobre hasta qué punto son “reales” las decisiones que tomamos es muy interesante. Apuntas muy acertadamente al entorno, a los amigos, a la educación, a la economía y a uno mismo como factores que influyen en ellas de una manera que no podemos (ni queremos) a veces imaginar.
    ¿Somos nosotros quienes tomamos decisiones? Yo subo la apuesta y me atrevería a afirmar que, en esencia, somos nosotros quienes tomamos decisiones de la misma manera que somos nosotros quienes digerimos la comida que ingerimos, respiramos, o fabricamos glóbulos rojos. Parece absurdo, pero, ¿somos nosotros quienes decidimos el siguiente pensamiento que surgirá en nuestra conciencia? No. Podemos tomar decisiones activamente, pero son consecuencia de unas causas y un sistema físico que no podemos controlar en su faceta más fundamental; estamos atados a una cadena de causas y consecuencias sobre la que no tenemos el control.
    Si rebobináramos el universo hasta el viernes, ¿podrías no haber escrito este texto? Puede que nos dé la impresión de que sí, porque eras libre de hacerlo o cambiar de idea, pero yo creo que no.

    Y así llegas a lo que piensas del amor, debido a una serie de causas externas e internas, que como bien dices no se debería juzgar. Lo que le hace a uno feliz no tiene necesariamente que hacérselo a los demás, y viceversa.
    Ánimo, tener las cosas tan claras quizás no te hará la vida más fácil, pero seguramente no te pasará como a quien busca ilusiones que le estallan después en mil pedazos.

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